Archivo mensual: septiembre 2010

Nibali ‘da bola’ a Mosquera

Es probable que esta etapa con nombre novelesco, La Bola del Mundo, acabe por convertirse en una montaña histórica. Aunque por lo vivido el pasado sábado en sus infernales pendientes puede que ya lo sea. Imaginen por un instante esta cima sumada a la del Angliru en la misma edición de una próxima Vuelta a España. ¡Qué tiemble el Tour!

La batalla en esta ocasión repartía protagonismos. ‘Purito’ Rodríguez, Vicenzo Nibali y la baza española más sensata: Ezequiel Mosquera, competían por el trono de una Vuelta mermada por ausencias notables -Contador, Valverde, Samuel, Armstrong…- pero con estímulos (y puertos) renovados.

La etapa transcurrió en sus inicios con la tranquilidad que emana la meseta segoviana aunque en el seno del pelotón se podía apreciar el cuchicheo común de las grandes citas. Los tímidos intentos de fuga no tornaron en realidad y con esos ánimos calmados se llegó al final de Navacerrada con todo por decidir. Se esperaba mayor movimiento y órdenes agresivas desde el coche del Xacobeo Galicia pero Álvaro Pino -director del conjunto gallego- no mandó tirar a su pupilo hasta el final del puerto madrileño. Allí, Mosquera se vistió de campeón, se elevó en su bicicleta y encadenó un golpe de pedal con el que logró descolgar al corredor italiano. Las sensaciones hicieron presagiar un cambio de maillot en la etapa. Un final colorado, una sonrisa en los aficionados españoles y una anécdota épica para contar a nuestros descendientes.

Aquel arranque mermó las fuerzas de Nibali que aguantó en su bicicleta sacando fuerzas de donde fuese. Desde los riñones hasta los brazos. Y la cabeza, sobre todo la cabeza. Desde allí fue donde ‘el Tiburón’ se recompuso y fue recortando diferencias al coloso gallego que no quería mirar atrás. Quedaban únicamente tres kilómetros de caminos asfaltados y faltos de vegetación debido a la altura. Era la primera vez que se subía a la Bola del Mundo, pero pareció que Ezequiel se la conociese como la cuesta de su garaje.

El coruñés, a falta de fuerzas físicas, buscó amparo en su fortaleza mental y en la recompensa inmensa del maillot rojo. Cualquier poste o aficionado alto servía como referencia para los seguidores que seguían el espectáculo in situ o a través de su televisor. Las cifras hablaban de 20″ respecto a su perseguidor con lo que las bonificaciones dejaban más cerca el éxito. Pero no fue posible. El ‘Tiburón del Estrecho’ se retorció en su bicicleta y logró morder al veterano corredor que veía como se le escapaba la oportunidad de su vida. Aunque no la etapa. Mosquera cruzó la línea por delante del Liquigas elevando el orgullo de afición, rivales y patrocinadores. Quedaría descifrar si la ventaja fue real o regalada.

Aunque no fue esta la bola que repartiría el premio gordo. La Vuelta vuelve a tener un ganador italiano. Mosquera encontró al fin su triunfo parcial coincidiendo con la primera dentellada de un tiburón que sueña con hacer añicos la hegemonía del ciclismo español.

Nacho Labarga Adán

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Nieve venga el infortunio de su líder

“Las heridas de nuestros compañeros, de nuestros amigos, aún nos escuecen, aún nos sangran”, explicaba Pablo Urtasun, corredor del equipo Euskaltel Euskadi, en una “carta abierta” de agradecimiento por los apoyos recibidos en las últimas horas tras la ‘tragedia’ ocurrida en Peña Cabarga. Allí, sus compañeros Igor Antón y Egoi Martínez se vieron obligados a abandonar la carrera tras sufrir una aparatosa caída.

Y es que los ánimos que les han trasmitido los socios, aficionados y patrocinadores han resultado ser la bomba de moral necesaria para que los corredores naranjas se rearmen en batalla. Así, Mikel Nieve, fiel escudero de Antón hasta su caída, ha conseguido vengar la mala suerte de su líder y dedicarle una hermosa victoria en la etapa reina de esta Vuelta a España, disputada entre Gijón y el Alto de Cotobello, sobre una distancia de 181 kilómetros. Nieve culminó de forma magistral una fuga formada a escasos 10 kilómetros de meta que dinamitó un siempre combativo Amets Txurruka. El mayor de los Schleck, Frank, y Carlos Sastrre -que había pillado al luxemburgués- intentaron dar caza al corredor navarro. Pero ya era demasiado tarde, Nieve coronó en solitario consiguiendo así su primera conquista como profesional. “Esto va para Igor, que iba a ganar la Vuelta seguro”, apuntó ya en meta.

Nuevo récord

Con el triunfo de Mikel Nieve en Cotobello el conjunto vasco obtiene el mejor registro de su historia en cuanto a victorias anuales se refiere. El decimosexto triunfo supera las 15 etapas del año 2000, mejor balance hasta la fecha. Nieve se une así a Samuel Sánchez, Koldo Fernández de Larrea, Beñat Intxausti, Gorka Izaguirre, Pablo Urtasun, Rubén Pérez e Igor Antón, convirtiéndose en el octavo corredor naranja que levanta los brazos en línea de meta en lo que va de año.

Nacho Labarga Adán

La última pedalada de ‘El Profesor’

Ya avisó Fignon de su delicado estado de salud en el libro “Éramos jóvenes e inconscientes” que publicó el pasado 2009. Un cáncer intestinal ha sido la puntilla en la ‘última carrera’ de este genial corredor que hasta hace poco comentaba el Tour de Francia en el canal público francés.

El ciclismo pierde con Fignon (1960-2010) a uno de los rodadores más completos de los últimos tiempos capaz de ganar tanto en carreras de tres semanas Tour (1983 y 1984) y Giro (1989) como en clásicas: Milán-San Remo, por dos veces, y la Flecha Valona.

Su país natal, Francia, se frotaba las manos al ver los inicios de este prometedor corredor que en sus tres primeros años como profesional conquistó la Gran Boucle en dos ocasiones, derrotando con autoridad al mismísimo Bernard Hinault en 1984. Se presuponía así como el sucesor perfecto para ‘El Caimán’, que se retiraría dos años después, en 1986.

Un poco antes, en 1983 en la Vuelta a España, aquel francés rubio demarraría sus fuerzas en cada kilómetro a favor de su líder. Gracias a ese esfuerzo ‘El Caimán’ acabaría en el primer puesto del cajón. Desde España se empezaba a ver a ese corredor de cabellos dorados como una seria amenaza para el ciclismo español.

Pero los continuos problemas físicos -una operación en la rodilla-, caídas, enfermedades y la mala suerte se cebaron con Fignon que no volvería a rodar de amarillo por los Campos Elíseos. Aunque estuvo cerca de lograrlo en el año 1989 cuando cedió el trono en favor del estadounidense Greg Lemond por tan sólo 8 segundos, en la que es la diferencia más pequeña entre primer y segundo clasificado en un Tour. Aquella lucha contra el reloj quedará para los anales de la historia.

“Tuve la suerte de encontrar aquello para lo que estaba dotado y poder vivir de ello, aunque nunca estaré satisfecho. Habría querido ser campeón del mundo, ganar más Tours, más clásicas, pero viví años fantásticos” así describía su ambición el francés tras colgar la bicicleta después de 11 años como profesional. Un cáncer fatal ha terminado por derrotar, con tan sólo 50 años, a Laurent Fignon. Aquel viejo rockero que con gafas y coleta amenazaba a sus rivales en cada etapa con su imponente cadencia de pedalada. Se va todo un campeón que representa como nadie los valores del ciclismo clásico: raza, orgullo, carácter, inteligencia, esfuerzo y talento, sobre todo talento. Hasta siempre ‘Profesor’

Nacho Labarga Adán Columna de opinión para marca.com